LA NOCHE EN QUE NACIÓ UN ESTILO por Vialegre

Hay historias que definen a un personaje y por añadidura a su trayectoria. No son historias de palmarés engordado, vitrinas atestadas y recortes de prensa amarillos en las paredes de una sala de trofeos de diseño. Son sólo pequeñas batallas deportivas que marcan un hito para un grupo reducido de personas, olvidadas ya en el imaginario frenético de nuestra vida actual.

Aíto y Sevillano en un campeonato de Castilla juvenil

Aíto observa la lucha entre Santillana y Carmichael

“Fui mal lanzador, lento, inteligente a la hora de escoger las opciones de juego, fuerte en las penetraciones, bueno en las asistencias… una mezcla de todo eso”. Así se define Aíto García Reneses como jugador de baloncesto. Base canterano del Estudiantes durante varios años, conicidió en su fase formativa con ilustres como José Ramón y Vicente Ramos, Bergía, Alcántara, Sepúlveda, Segura, José Luis Sagi-Vela, Juan Martínez-Arroyo o José Frade, el productor cinematográfico. Tras ser campeón de España juvenil en el 64, se incorporó al primer equipo con Emilio Segura y Vicente Ramos. Después de estar cuatro años en el Estu, fichó por el FCB donde permaneció cinco temporadas, hasta el año 73. Sin embargo, Aíto siempre supo que como jugador no pasaría a la historia y desde antes de dejar las canchas con 27 años, ya se preparó para entrenar. Anduvo haciendo sus pinitos en equipos de formación como el Estudiantes de minibasket o los juveniles del FCB, así como en el Esparraguera, su primer club, en la 72/73.

Domènec Tallada, el presidente que fichó a Aíto, con Agustí Falcó

Sin embargo, el equipo donde empezó a forjar su leyenda fue el Círculo Católico de Badalona que durante varios años fue conocido con el nombre de Cotonificio, su patrocinador. Allí entrenó desde el 73 hasta el 83, colocando al humilde equipo badalonés en posiciones nunca antes alcanzadas año tras año. Quizás habría que hacer un breve resumen de la trayectoria de esta entidad. Fue fundada en el último cuarto del siglo XIX con fines religiosos, pero también recreativos y culturales. En 1941 creó la sección de baloncesto y enseguida adquirió un gran prestigio en Cataluña y en España. Fue club fundador en la primera Liga Nacional en 1957 y estuvo en la máxima categoría hasta la temporada 69/70, en la que acabó descendiendo. Tras pasar por la Tercera División, acabó ascendiendo de nuevo a la Primera en la 72/73 de la mano de Josep Xicart. En ese momento es cuando Aíto, un técnico sin experiencia, se hace cargo del equipo.

A partir de ahí diseña un plan que abarca no sólo al primer equipo sino sobre todo a la cantera, en la que hace especial hincapié, siendo ésta una de sus líneas de trabajo durante toda su carrera. Evidentemente no es un esfuerzo que dé frutos inmediatamente, pero años después los daría. Por ejemplo, en 1981, el humilde equipo badalonés dio la gran sorpresa al ser campeón de España junior, en un equipo en el que destacaba Andrés Jiménez:

Los campeones de España junior del 81

Ese sorprendente campeonato fue muy celebrado en la Badalona pobre, como así atestiguan las imágenes de prensa del momento:

Portada del Eco Badalonés

Incluso muchos años después, se conmemoró el vigésimo aniversario de esta victoria, volviendo a reunir a los protagonistas de aquella pequeña hazaña:

Los campeones junior del 81, veinte años después

En cuanto al trabajo con el primer equipo, su progresión es extraordinaria. La primera temporada tras el ascenso, décimos. Después, sextos, quintos, octavos, cuartos, quintos, cuartos, cuartos, terceros y octavos, en los años en que estuvo en el banquillo algodonero. Después de aquello, se fundó la ACB y el Coto se quedó fuera por problemas económicos que ya habían arrastrado esa última temporada y que les privó de mantener la magnífica plantilla del año anterior con la quedaron terceros, en especial al magnífico Brian Jackson que acabó en Venecia. Después regresaría a España al RM para hacer una extraordinaria pareja con Wayne Robinson. La plaza del Cotonificio se la quedan en Santa Coloma de Gramanet, además también de varios jugadores, con la ayuda del patrocinador, Licor 43.

Una de las primeras plantillas de las que dispueso Aíto en el Coto

¿Qué aporta Aíto en aquella época? Su sello. El baloncesto de Aíto descansa en un principio básico: Ritmo. El ritmo es la base de todo, de sus alternativas defensivas, de su agresividad de manos, de sus piernas frescas, del juego libre ofensivo, del juego a toda pista y de la imaginación a la hora de la toma de decisiones. Y todo ello trufado de un concepto nuevo para todos en Europa, las rotaciones. Luego, en un segundo nivel y dependientes de aquél, están todas sus aportaciones tácticas, pero siempre subordinadas a la idea principal. En aquellos maravillosos años, Aíto empezó a usar su agresiva defensa individual, llamada por sus rivales “karate-press” que se adelantó varios años o la defensa “Run and jump”, que Aíto tomó prestada de North Carolina, y que aquí tomó el nombre de “Saltar y cambiar”.

En el club hubo gente que se desvivió por desarrollar estas ideas. Por ejemplo su presidente, Domènec Tallada, que lo contrata y le cede plenos poderes. Pero también algunos de sus ayudantes y entrenadores de cantera, como José Luis Cortés, Guifré Gol, Juanito Giménez o Manel Comas, responsable del referido magnífico equipo campeón de España junior en 1981. En Jiménez, vio Aíto otra posibilidad de evolución táctica, como ya sabemos. Aíto-Jiménez sería un binomio constante durante muchos años, primero en el Coto, luego en la Penya y después en el FCB, con esa transición de interior a alero alto, a tres moderno que el jugador de Carmona representó en el baloncesto español durante tantos años, y que posibilitó el ataque con tres postes y la eterna carga del rebote ofensivo por parte de sus equipos.

Pero si de toda esta etapa sin títulos que llevarse a la boca tengo que rescatar una pequeña batalla, una historia que como decía al principio está olvidada pero que es imborrable, es la que aconteció en la temporada 77/78. Pongámonos en antecedentes.

Zoran Slavnic con la camiseta de la Penya

Desde 1957 en que se celebra la primera Liga Nacional de baloncesto, el RM había ganado todas las ediciones salvo las de las temporadas 58/59 y 66/67 que fueron a parar al FCB y al Joventut de Badalona, respectivamente. Sin embargo, esa temporada, la Penya había fichado a un pequeño base yugoslavo que estaba dominando el baloncesto de selecciones desde que apareció en las convocatorias del nuevo seleccionador Mirko Novosel. Sí, era Zoran Slavnic, Moka para los amigos. Un tipo capaz de ganar al fin a los soviéticos en un campeonato de Europa, tras ocho títulos consecutivos de la URSS, en Barcelona’73 y que repetiría dos veces más; un tipo que fue campeón del mundo y olímpico; un tipo que fue 214 veces internacional con Yugoslavia; en resumen, un genio excéntrico donde los haya, pero que siempre hacía mejores a sus compañeros. Pues bien, Slavnic se unió al Joventut de Antonio Serra, que también había sido fichado por Jaime Serra, tras varios años en el Estrella Roja, formando un magnífico grupo de jugadores con Juan Ramón Fernández, José María Margall, Luis Miguel Santillana, Filbá, Mulá, Ferrer, Bosch, Delgado y Abadía, además del americano Ed Johnson que sólo podía jugar en la Korac. El talento diferencial de Slavnic hizo posible el milagro. Desde el principio de la pretemporada, se vio que la Penya no iba a ser ese año un rival sencillo. El presidente Antonio Mas había hecho un equipo muy competitivo:

Moka Slavnic y Juan Antonio Corbalán

Serra dando instrucciones a sus hombres en un tiempo muerto

Hizo una gira por Argentina y ganó los siete partidos que disputaron. Empezaron la liga y fueron batiendo uno tras otro a todos los rivales manteniendo un pulso con el Real Madrid. En la primera vuelta la Penya había ganado al Madrid en Badalona 86-79. Pero en marzo, el equipo de Serra tenía que visitar la pista madridista. Y ahí se produjo la primera derrota de los verdinegros por 96-86, después de 49 triunfos consecutivos, contando los de pretemporada. El conjunto entrenado por Lolo Sainz no sólo ganó el partido sino también el average, lo que lo situaba virtualmente como campeón de liga una vez más, a pesar de tener el mismo balance de victorias y derrotas que el Joventut. Sin embargo, el Real Madrid aún tenía que visitar la pista del Barcelona y acabó perdiendo 101-95. La oportunidad estaba servida para el equipo de Serra, pero se produjo la mayor sorpresa hasta la fecha en la liga, su derrota en Pineda, con lo que todo seguía igual. El Real Madrid prácticamente se sentía campeón. Pero aún quedaba un detalle. A falta de dos jornadas, el equipo de Lolo Sainz tenía que visitar la cancha del Cotonificio, el archirrival de los verdinegros. Pocas esperanzas para un decepcionado Joventut que además visitaba esa jornada la pista de Estudiantes, una salida complicada.

Serra y sus jugadores animando

El Coto había hecho una buena temporada. De hecho acabaría cuarto en la Liga, su mejor resultado en la historia, que mejoraría en la 81/82 quedando terceros. La plantilla estaba formada por Dave Angstadt, Joaquín Costa, Ametller, Adolfo Sada (padre de Víctor), Pascual, Javi Mendiburu, Cairó, Pera-Vila, Viñas, Héctor Perotas, Agustí Cuesta y Rafols. El Cotonificio buscaba alguna motivación, aunque conociendo a Aíto cualquier partido es importante para motivar a sus hombres. En este caso tiró de un hecho incontestable. En una entrevista con José Manuel Fernández un día antes del partido, Aíto declaraba:

El Cotonificio de esa temporada

“Ganar al Real Madrid es una meta que queremos alcanzar porque la cuarta plaza ya es un hecho aunque perdamos los tres partidos que nos quedan”. Realmente, la única motivación era ganar al  Real Madrid que era al único equipo al que no había vencido el Cotonificio en los cinco años en que se había asentado en la máxima categoría. Además el equipo blanco se había proclamado recientemente campeón de Europa otra vez venciendo en Munich al Varese con un imparable Szczerbiak, que no jugaba sin embargo en Liga a favor de Coughran. Preguntado por algún aspecto táctico, Aíto responde:

“Depende mucho de cómo jueguen ellos y de lo acertados que estén. Por nuestra parte, debemos imprimirle mucha rapidez al juego y mantener ese ritmo durante los cuarenta minutos, pues si renunciamos a esa táctica veo imposible alcanzar la victoria”. Y añadió: “Quizás sus reservas han flojeado un poco y no son los que en otras temporadas salían a la pista y resolvían el partido. No obstante, Lolo Sainz aún dispone de siete hombres muy importantes”.

Para el técnico madrileño, los objetivos del equipo badalonés en los siguientes años eran:

“Queremos estabilizarnos en este nivel y esperamos conseguirlo, aunque esto encierra muchas dificultades. Ésta será la base para trabajar aspectos nuevos que hasta ahora nos están vedados. Un objetivo a medio plazo es que algún jugador de nuestro equipo forme parte de la selección nacional absoluta. También dedicaremos atención a nuestra pequeña cantera con vistas a enrolar a gente joven al primer equipo”.

Y añadió una respuesta muy de Aíto al respecto de si el Cotonificio pensaría en la Penya ante el partido contra el Real Madrid:

“Por lo que a mí respecta en absoluto, ya que de no poder ser nosotros los campeones, el título debe buscárselo cada uno”.

Angstadt y Rullán luchan por un rebote bajo la atenta mirada de Prada

La cosa es que se llegó al partido con todos estos antecedentes. El Pabellón de Sant Josep estaba abarrotado y en un gran estado de excitación. No parecía que al Real Madrid le fuese a pesar el ambiente badalonés acostumbrado como estaba a visitar pistas europeas de mayor fuste. Hablarle de miedo escénico a estos jugadores era una broma. Atentos a los nombres: Brabender, Ramos, Rodríguez, Cabrera, Prada, Romay, Corbalán, Rullán, Lyuk, Iturriaga y Coughran. Para echarse a temblar. Sin embargo, el partido empezó con un fuerte empujón del Coto que consiguió pequeñas ventajas iniciales merced al fuerte ritmo ofensivo implantado por Costa. Sus parejas, Cabrera y Corbalán, no podían con él y sufrían una y otra vez su magnífica defensa y sobre todo sus veloces contraataques. Apoyados en Angstadt y en su dominio ante Coughran, los badaloneses abrieron hueco en el marcador a los diez minutos de partido con un 26-16 que Lolo no acertaba a detener. De hecho, a partir de las rotaciones de Aíto y del ordenamiento de su defensa presionante a toda pista, los robos de balón se sucedían y las canastas fáciles también. El vendaval del Coto era imparable y al descanso se llegó con un marcador que posiblemente el Real Madrid hacía décadas que no sufría en sus propias carnes, 62-43. La gente se volvía loca.

Carmelo Cabrera dirigiendo el ataque madridista

Sin embargo, un equipo de leyenda como el blanco no se rinde nunca. No se ganan casi veinte ligas seguidas y se es seis veces campeón de Europa como si nada. Ahí había orgullo y aquélla era una final indirecta. Si había que defender en toda la pista se defendía. El pressing en toda la cancha ordenado por Sainz, así como las rotaciones de Aíto, dieron con una parcial de 6-19 en cinco minutos de juego y el Madrid se puso a seis 68-62. Brabender estaba viendo el aro como una piscina, y Coughran y Corbalán le secundaban. Aíto empezó a meter otra vez a sus mejores hombres, mientras que Lolo mantenía a los suyos en pista, cargándose de faltas y cansándose ante el ritmo impuesto por ellos mismos. El Coto pegó otro pequeño estirón de la mano de Costa, aunque el partido parecía volverse loco por momentos. A falta de cuatro minutos y medio para el final y después de haber ido otra vez hasta trece arriba, el Coto vio como el gigante blanco le empataba el partido a 87. Eso sí, Rullán estaba eliminado, y Corbalán, Brabender, Coughran, Prada e Iturriaga estaban con cuatro faltas. Aíto pidió tiempo y serenó a sus jugadores. Sus relevos de jugadores, los mantuvieron más frescos en los momentos finales, volviendo a despegarse diez arriba 101-91. El partido entró en los últimos minutos en un carrusel de errores por ambos bandos, pero finalmente, el Coto se llevó el partido por 101-97. El pabellón se desbordó de alegría y la pista fue invadida como se hacía habitualmente en aquellos años. El magnífico partido de los de Aíto estuvo representado por los números de Costa y Angstadt, con 24 y 26 puntos respectivamente, bien ayudados por Mendiburu con 19. De nada sirvieron los 37 de Wayne Brabender, que tuvo en Coughran y Corbalán a sus mejores escuderos con 17 y 15, respectivamente.

El acta del partido

Hay que añadir que el Joventut ganaba el mismo día en Madrid al Estudiantes, 78-92, basados en un quinteto que jugó prácticamente todo el partido salvo algunos minutos de refresco de Mulá, el formado por Slavnic, Margall, Fernández, Filbá y Santillana. Muy de Serra esa distribución de minutos. Realmente, Antonio Serra representaba un baloncesto que el innovador Aíto se estaba encargando de enterrar. Eso sí, las dos badalonas baloncestísticas celebraron aquella victoria del Coto que les servía en bandeja el título de liga. Sólo les quedaba ganar en casa al Hospitalet y fuera al Baskonia. Y vaya si lo hicieron. En casa ganó de 35 y fuera de 47. El título era verdinegro, como lo había sido en la temporada 66/67. Para el Cotonificio fue un bonito broche final a una magnífica temporada.

La plantilla del Joventut campeón

Aquella noche del 15 de abril de 1978 nació ese nuevo estilo de baloncesto que impregnaría años más tarde a todos los demás entrenadores. Al Joventut le sirvió para ganar la liga once años después, aunque su reinado fuese efímero, pues a pesar de mantener el bloque en la pista, el presidente que impulsó al equipo campeón, Antonio Mas, dejó su puesto a Joan Rosas y Josep Lleal. No repitió en liga al año siguiente y en Copa de Europa acabó cuarto. Por su parte, el Real Madrid aún mantendría su hegemonía algunos años más, con otra Copa de Europa incluida, aunque a su granítico reinado se le empezaron a ver las costuras en finales de copa y también en un par de ligas que se fueron al Palau antes de empezar a funcionar la ACB. Digamos que aquella noche empezaron a cambiar algunas cosas en nuestro baloncesto.

El Cotonificio con Jack Schraeder y Andrés Jiménez en sus filas

El año que Brian Jackson vino a España

En cuanto al Círculo Católico, el futuro institucional sin embargo no fue el esperado. El equipo siguió creciendo deportivamente con otros americanos como Jack Schraeder y Brian Jackson. Además la incorporación del junior Andrés Jiménez les dio un salto de calidad importante. La fama como buen modelador de talentos jóvenes de Aíto le llevó al prometedor alero Jordi Freixenet a elegir al Coto por delante del Joventut y del Barcelona como equipo. Completaban el equipo en aquellas fechas, César Galcerán, Toni Tramullas y el veterano Miguel Ángel Estrada. Pero tanta presencia de un modesto no podía imaginarse sin injerencias de los grandes. Empezaron las ofertas a los jugadores clave, como Brian Jackson, Andrés Jiménez o Joaquín Costa, además de los rumores que situaban a Aíto en otros clubes. Él siempre ha dicho que en todos los clubes fue discutido excepto en el Coto, donde quizás se sintió más cómodo que en ningún otro club.

Siempre hubo buen ambiente en el modesto Coto fuera de la pista

El celebrado campeonato de invierno

Pero veía que el trabajo que llevaba una década desarrollando se le escapaba como el agua entre las manos. El ansiado pabellón no llegaba. El ayuntamiento le daba largas al proyecto e incluso el Barcelona, por medio de Núñez, le llegó a ofrecer al equipo badalonés la posibilidad de construirle uno en pago por el fichaje de Jiménez en 1982, como publicaba Miguel Ángel Calleja en El País en abril del 82. También el Real Madrid quería hacerse con los servicios del jugador de Carmona, como ya había hecho el año anterior con Fernando Martín. Aíto pedía dos condiciones para quedarse, tener el ansiado pabellón propio y mantener al menos Costa y Jiménez, ya que lo de Brian Jackson estaba imposible. Estaba en su derecho a exigir, pues habían sido invictos campeones de invierno en la temporada 81/82 tras vencer al rival vecino en el Ausías March. Aíto siempre advirtió que su equipo era demasiado joven para pensar en el título y así fue. En la segunda vuelta no pudieron mantener el ritmo y acabaron en una magnífica tercera posición. Pero su situación estructural estaba marchitándose.

La bonita camiseta del Coto no sería sudada en ACB

En la 82/83, el equipo era de inferior calidad y la inestabilidad llegó al equipo que se mostró tremendamente irregular. Sin Costa, que había firmado por el Barcelona, sólo pudieron ser octavos en liga, pero alcanzaron las semifinales de copa. Esto les daba la posibilidad de jugar la Recopa al año siguiente, lo que les podía salvar económicamente porque recibirían un patrocinio doble por liga y competición europea, además de ingresos extra por derechos de televisión. En total unos diez millones de pesetas. Pero no pudo ser. Realmente, la historia fue rocambolesca, pues la final de copa la jugaron  en Palencia el Barcelona y el Inmobanco de Madrid, ganando el Barça, que además también había sido campeón de liga. El equipo madrileño no pudo mantener su estructura y desapareció, con lo que había decidir si era el Real Madrid o el Cotonificio, los otros semifinalistas, el que jugaría la Recopa al año siguiente. Es curioso, porque en semis, el Inmobanco ganó al Coto y el Barcelona gana al Real Madrid por incomparecencia de los blancos. En principio, parecía razonable que la tercera plaza y el derecho a jugar Recopa fuera para los de Badalona, pero Segura de Luna decide que no, que se hiciera un sorteo, que acabó cayendo del lado madridista, bajo protesta del entonces presidente algodonero Pere Antoja, que pidió la dimisión del presidente de la federación. La consecuencia es que el Coto se queda sin patrocinio y está abocado a la desaparición. Sin pabellón, sin dinero, sin jugadores, pues Jiménez había fichado por el Joventut y para Costa (que venía de regreso del Barça) no quedaba pasta, y sobre todo sin Aíto, que había cruzado de acera con Jiménez, el Coto queda descabezado. Como decía antes, vende su plaza ACB al Licor 43, del que toma las riendas Manel Comas y que se nutre de una buena parte de la plantilla del Círculo Católico  entre ellos Costa, además de los extranjeros Craig Dykema y Mike Phillips. En una noche en Santa Coloma, el Licor 43 destrozaría al Barcelona y precipitaría el fin de Antonio Serra como entrenador del equipo azulgrana. Pero ésa es otra historia.

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24 pensamientos en “LA NOCHE EN QUE NACIÓ UN ESTILO por Vialegre

  1. Es esto vialegre, es esto. Muy bueno y muy currado. En mi opinión Aito es el personaje más influyente de los últimos 25 años de historia del baloncesto español. Ahí queda la boutade para debatir.

    Por añadir algo y estirando otro hilo, desde hace un par de años, desde las últimas ventas forzadas de la cantera, ahora con los problemas económicos que vuelven de manera aún más seria, porque el desmantelamiento del equipo de Zeljko fue un aviso en otra época de crisis, el cambio de pabellón al Olímpic, la Penya me parece que está cogiendo el camino del Coto. Esa situación en la que ni con tus armas puedes competir con el vecino, no digo ya en títulos (ni a las copas del Rey se puede uno agarrar), sino en intentar mantener una estructura de club dentro del marco que merece. De alguna manera da la sensación que la multinacional de al lado se está merendando poco a poco la tienda de ultramarinos, que aunque el producto es casero y al tendero lo conoce todo el barrio, no le llega para pagar el alquiler. Este símil con el Círculo Católico llama a la puerta cada temporada. Es cierto que el Joventut hizo de club absorvente en los locos ochenta, pero esa sensación, ni fichando los jóvenes que vienen de Terrassa, Sabadell, Martorell, etc, de recopilar talento parece que no basta.
    Clubes que han desaparecido o se han transformado, un eufemismo: Cotonificio, Espanyol, Licor 43, Granollers como principales, clubes de primer nivel por supuesto, los de la banlieue rouge, los del extrarradio Barça-Penya. Quedan dos, y no sé si al final solo quedará uno. Manresa aguanta el influjo que no pudo aguantar Girona, cultura del pelotazo mediante, hay que decirlo, cuando aquello de la España que iba bien, aunque la tradición ha sido determinante en los del Bages y un presidente que toca con los pies en el suelo, LLuis Vives.

    Preocupa el futuro verdinegro la verdad, no sé si Aito estaría por la labor de volver a ejercer de total Coach en Badalona. Sería una agradable sorpresa del destino, un flotador.

    Muchas gracias por el post.

  2. Qué maravilla, Vialegre. Felicidades por el texto y las imágenes (aunque eso no sé si le corresponde también a Flagrant), y gracias por descubrirme, a mi por lo menos, esta historia

  3. Que maravilla aquel Coto, igual que tu post, Vialegre.

    Para un antiguo asiduo al Palau como yo, Aíto significó el CAMBIO por excelencia. Con él, se invirtió radicalmente la tendencia dominante en nuestro baloncesto y nos acercó a todos a un baloncesto diferente, a un baloncesto moderno, y, sobre todo para los culés, nos convirtió en GANADORES.

    Si no te importa, y como el tema me provoca una nostalgia incontenible, continúo un poquito más con la historia:

    http://www.elpais.com/articulo/deportes/LICOR_43_/CLUB_DE_BALONCESTO/BARCELONA_C/F/_/BALONCESTO/LIGA_ACB_1984-85/Licor/43/humilla/Barcelona/elpepidep/19850113elpepidep_16/Tes

    Después de semejante paliza, 111-75, Antonio Serra es cesado, y le sustituye Manolo Flores, que era su 2º entrenador entonces.

    Esa temporada, se conquista la primera Recopa de la historia en Grenoble, frente al ya emergente Zalguiris Kaunas, que contaba con Sabonis, Kurtinaitis, Homicius o Iovaisha, amén de aguerridos secundarios como Krapikas o Tchivilis. El quinteto blaugrana era Solozábal-Epi-Sibilio-Otis Howard-Mike Davis.

    En ACB, el conjunto blaugrana cae en semis, 0-2, con una derrota in extremis ante la Penya en el Palau, merced a una canasta milagrosa del canadiense Gerald Kazanowski en el último segundo.

    La temporada finaliza con la conquista del Mundial de clubs, tras vencer en la final al Monte Líbano brasileño en el Palau, pues el Barça organizó el campeonato, y después de eliminar a la Cibona de los Petrovic en semis. Fué la primera vez que un servidor disfrutaba en vivo del genio de Sibenik, por aquel entonces enemigo número uno del baloncesto blanco. En el conjunto brasileiro, un gran Marcel da Souza, tirador compulsivo, siempre a la sombra de su contemporáneo Oscar Schmidt.

    Pese a que los éxitos de Manolo Flores son muy valorados en el Palau, la temporada 85-86 es el inicio de la era Aíto…. para futuros posts.

    Saludos.

  4. Gracias a todos. Escribir sobre esto me apetecía mucho desde hace tiempo:

    -Jballard. No sabes cómo agradezco tu presencia en este rincón. En cierto modo, todos los aficionados de la Penya también se llevan un trocito de esta historia.

    Tu addendum sobre el paralelismo de esta historia con la actual situación del Joventut y el FCB es interesante. De hecho, como bien dices, la situación estrucutural del baloncesto en muchas zonas de España ha cambiado mucho en las últimas décadas. Plazas importantísimas quedaron desiertas de baloncesto de alta competición y huérfanas de este juego. Y desde luego, en Cataluña con ese gran imán que es el club de fútbol, se nota mucho. Fíjate que además de los que tú nombras, hay otros clubes que participaron en Liga Nacional como el Aismalíbar, La Salle, Laietà, CB Manresa (distinto al Basket Manresa), Mataró, Montgat, Mollet, Orillo Verde, Picadero o Sant Josep, además de los nombrados en el post, Pineda y Hospitalet. Mucha historia y mucho baloncesto detrás que se fueron por el sumidero de los grandes FCB y Penya. Hoy, sin embargo, también el Joventut está sufriendo en lo económico y preocupa. En su momento, cuando el Cotonificio iba a desaparecer, hubo algunas conversaciones de fusión entre ambos, además del trasvase Aíto-Jiménez. No se llevó a cabo dicha fusión, pero en cierto modo, el paralelismo del pez grande que se come al chico que has establecido tiene mucho sentido.

    Muchas muchas gracias.

    -Free. Gracias paisano. Se hace lo que se puede, ya que el Málaga y el Unicaja están como están 🙂

    -Snedecor. Viniendo de ti, es un gran halago. Debo decir que, en este caso, las imágenes las escogí yo, excepto la de portada del Círculo Católico que Flagrant con buen criterio ha colocado, cosa que le agradezco infinitamente como siempre, además de alguna mejora de formato. Casi todas las fotos proceden de un grupo de Facebook que encontré (al ser público las pude rescatar, pues no tengo cuenta) sobre el Cotonificio, al que le doy las gracias, así como también a la web de la Penya.

    -Darkbeat23. Sabía que éste te iba a gustar, jeje. Y ese final colgado era como un centro templado que había botado delante de ti y que venía perfecta para que empalmaras. Añado que esa final de Recopa en Grenoble es estupenda, como también la siguiente en Caserta ya con Aíto en el banquillo del FCB, ante Scavolini. Y al año siguiente, la Korac contra el Limoges. Curiosamente, el FCB jugó cuatro finales europeas consecutivas, la de Copa de Europa ante Banco di Roma perdida y las tres reseñadas con victoria.

    Pero ésa, como decía al final del post, es otra historia. La de los títulos y las finales. Esta vez quise resaltar una etapa muy diferente, más modesta, quizás más ideológica en la formación de una apuesta que, como dice Jballard, influyó decisivamente en toda una generación posterior. Al fin y al cabo como decía hoy el maestro en una entrevista en La voz de Galicia, al ser preguntado por si la medalla olímpica es lo más grande que le había ocurrido:

    “Me gustaría desmitificar un poquitín. Tiene una resonancia espectacular, y hace mucha ilusión. Pero desde el punto de vista de un deportista, se puede disfrutar igual entrenando a un equipo de colegio. Tienes que disfrutar de las cosas en sí mismas, y no por su repercusión”.

  5. Excelente. Si a Loquillo no le hubiera dado por el rock seguramente estaría en alguna de las fotos.

  6. Vialegre, sabía que sabías que me gustaría… jejeje.

    Sobre el resto de equipos catalanes, al Hospi, mi ciudad, también lo vi jugar en primera o ACB, con el hermano de Epi, Herminio y un americano llamado Greg Bunch.. o algo así.. maldita edad…. y no olvidemos al Español de Pepe Collins, Abad o Bosch, y a una plaza también mítica como Granollers del maestro Creus, bailarín Mendiburu o Fernández.

  7. La entrada es fantástica y da pie a hablar de muchas cosas. Tendría tantas cosas que decir que no sé por dónde empezar… Después de leer el post, hasta me he dedicado a rebuscar entre mis apuntes y libros y he encontrado este párrafo escrito por Manel Comas (segundo de Aíto en esa época):

    ”¡Vaya zona 1-3-1 la que hacía este equipo! Recuerden: de 1, en la punta, Joaquín Costa; en el fondo, bajo la canasta, el 2 del equipo, que podía ser Pascual o el Doctor Sada; ambos salían disparados al contraataque después de controlar el primer pase, de cara ya al aro contrario. Joaquín recibía el pase estando ya en medio campo. En las alas, nuestros hombres altos (sí, los hombres altos obstaculizaban los pases exteriores, llegaban a los 2×1 a los fondos con más eficacia y, además, desde fuera, entraban mejor al rebote defensivo. Por otro lado, si el juego se desviaba hacia un lado, quedaba un hombre alto cubriendo la zona). Aquellos eran Javier Mendiburu y Dave Angstaad [error en el texto original]; y finalmente, el ‘center’, el hombre que, desde la luneta de tiros libres, tapaba todo lo que tenía que tapar. Un center de 1,90 m justitos, que suplía la falta de centímetros con su corpulencia, rapidez, potencia y, sobre todo, inteligencia. Hablamos de Héctor Perotas. Este equipo, con esta defensa, ejecutada con convicción, con agresividad sin límites, pero noblemente y sin más faltas de las habituales, fue el terror de los grandes equipos y llevó al ‘Coto’ a las máximas alturas de la clasificación, donde solamente pueden estar los grandes”.

  8. Por cierto, aprovecho también para alegrarme por la aparición de Ballard y me permito invitarlo a que se pase por el chat un sábado por la tarde. Y de paso agradecerle a Vialegre que suela pasarse y poder comentar los partidos con él.

  9. Redondo.

    Ver a Quim Costa, eterno escudero de Aíto primero en cancha y luego en los banquillos, con 16 años en la foto de la plantilla del Cotonificio, es toda una declaración de principios. No conocía sus orígenes, pero siempre lo ví como el jugador que todo entrenador desea en la cancha. Ahora lo entiendo. Lo forjó con su propia mano el dios Aíto.

    Vialegre, no he podido evitar poner de portada ese montaje de los logos del Círculo Católico. Creando círculos.

    Por cierto. Tuve que limpiar tus subidas de fotos. Subiste 55 imagenes, muchas de ellas repetidas. No es necesario subir una misma imagen cuando ya lo has hecho. Cuando quieran insertar una imagen ya subida ve a la pestaña de galeria (y no al buscador-navegador de tu pc).

  10. -Zorba. Pues cualquiera sabe. Ya sabéis, el Alpe, el Círculo, Epi que fue el que le puso el mote a Loquillo, en fin… Por cierto, recuerdo en un Cerca de las estrellas a Loquillo con su gorra de los Celtics comentando un partido junto a Ramón. Círculos.

    -Docass. Gracias. Ya sabes que suelo escribir poco, pero generalmente de cosillas que me gustan, que me provocan sentarme, pensar, documentarlas y contarlas, aunque sean de una forma tosca. Muchas veces me había dicho Flagrant que escribiera sobre Aíto. Estaba también por ahí su posible partido mil en ACB, pero todo eso, junto con los años victoriosos, ya lo resumirán otros mejor que yo. Esta historia recupera un poco la memoria de otro baloncesto, injustamente olvidado, imaginativo, quizás más humilde, pero que enganchaba.

    Todas las cosas que se te ocurran serán bienvenidas. Suelo dejar siempre varias líneas abiertas en cada entrada y aquí hay material. Esa defensa 1-3-1 es posiblemente mi zona preferida que, con otros hombres y con otra distribuición, Aíto (y otros técnicos como Julbe) ha usado en diferentes equipos, con gran éxito por ejemplo en el Joventut de Ricky y Rudy sin ir más lejos, lo que demuestra la validez de su librillo actualmente. Una defensa de riesgo, pero que bien ejecutada, con actividad y aleteo de brazos es capaz de colapsar al ataque más equilibrado. Por cierto, y ya que rescatas unos apuntes de Comas, algún día habrá que ser justos con Manel. Por tirar de un hilo consecutivo a la entrada, recordar que fue el primer entrenador que jugó con un quinteto que tenía a cuatro hombres por encima de dos metros, precisamente en el Licor 43: Quim Costa, Jordi Freixenet, Craig Dykema, Miguel Ángel Pou y Mike Phillips.

    Por cierto, esta semana no sé si estaré en el partido ACB porque Unicaja juega a las seis el sábado en el Carpena. De todas formas, me estoy pensando si ir, jeje. Aunque si fui ayer a verlos con Manresa, con la lluvia que caía y el nivel del equipo…

    -Flagrant. Primero muchas gracias una vez más por arreglar lo que desarreglo. La imagen de entrada del post es buenísima y viene que ni pintada. Respecto a lo de las 55 imágenes, pues no tenía ni constancia de que estaba subiéndolas. Para estas cosas soy bastante patoso y suelo subirlas desde mi PC. Como tengo que hacer mil variaciones antes de publicarla, a veces las elimino y luego vuelvo a subirlas hasta colocarlas de la forma que más me gustan, pero parece ser que no se borran y que se quedan en galerías. Espero hacerlo bien la próxima vez. Perdona por el trabajo extra.

    Y sí, Costa es el escudero de Aíto desde aquellos tiempos. Siempre a su lado cuando el maestro lo ha necesitado. La verdad es que el espíritu de sacrificio de este base siempre fue grande sobre la pista. Parece ser que fuera de ella también es un incansable trabajador. Este verano, Aíto sugirió a la directiva de Unicaja la posibilidad de que Costa se hiciera cargo de la cantera y fichar a Sito Alonso como ayudante, aunque la caja desestimó la propuesta. Lo que quiero decir es que es un personaje de la confianza de Aíto. Y es que son casi cuarenta años de relación.

    Por cierto, esta foto os va a gustar. Es del Campeonato de Europa junior de 1976 en Santiago, en la que España fue bronce:

    http://baskonia.multiforos.es/viewtopic.php?p=20904&sid=c1d774bb721159dc34619a157f41800a

    Ah, y el entrenador del equipo era Ignacio Pinedo. Esto sí que es un círculo 🙂

  11. Mare meua. Epi, Solozabal, Costa, Itu, Romay, Querejeta y el mítico tanque Quino Salvo del Fòrum Filatélico.

    ¿Sabes quienes erean en ese equipo los titulares?

  12. Gran entrada, Vialegre. Extraordinaria.

    Yo a Aíto le tenía cierta tirria al principio de su época del Barça, porque fui converso tardío a su forma de entender el basket.

    Hay varias razones, pero la principal es que siempre he tenido debilidad por los equipos que no son punteros, lo que me hace muy alérgico a los equipos ganadores repetitivos. Sin basket de nivel en Sevilla, mi equipo favorito era el Estudiantes de Gil, David Russell, Rodríguez, García Coll, Pinone…, con el Real Madrid de basket como demonio particular por sus contínuas victorias. Me encantó que el Barça rompiera esa hegemonía, pero me empezó a desagradar que instaurase una dictadura tan férrea durante tanto tiempo.

    Y además con un estilo nuevo, que no me gustaba, recortando minutos a los “buenos” y fichando americanos de segundo nivel para lo que se estilaba. Todos los equipos con un quinteto base, aglutinador del 90% del tiempo de juego y dos americanos que llevaban el peso anotador y reboteador.

    Y Aíto aglutinando jugadores estrella, haciendo fichajes estratosféricos para la época (Jose A. Montero), repartiendo minutos, sentando a Epi en cuanto metía más puntos seguidos de la cuenta; con un americano extraordinario, Norris, pero un segundo a veces de niveles bajos (Kenny Simpson, el “guerrero” Wood…). Incluso en ocasiones comenzaba la liga sin ficharlo.

    Luego uno madura y se da cuenta de que asistió a una nueva forma de entender el basket, como bien dices.

    Y ya que estamos, con Don Alejandro en el paro y el Real Madrid sin entrenador para la temporada que viene… ejem… ¿posible?

  13. Flagrant, he estado haciendo un poco de arqueología para contar la historia de aquel campeonato de Europa junior de Santiago en el 76. Titulares no he conseguido encontrar, pero ahí va un pequeño resumen:

    España había sido plata en el anterior campoenato en 1974 perdiendo ante Yugoslavia en Orleans con Bosch, Ametller, Cairó, Filbá, Margall, Delgado, Beltrán o Carod. En este presentaba un equipo prometedor con Solozábal (FCB), Ansa (FCB), Epi (FCB), José María Ferrer (Joventut), Romay (RM), Itu (Indauchu), Gaínza (La Salle), López Rodríguez (Estudiantes), Salvo (Obradoiro), Garayalde (San Viator), Costa (Círculo Católico) y Querejeta (Baskonia), entrenados por Ignacio Pinedo y como entrenador ayudante Aíto García Reneses.

    Se formaron dos grupos:

    A: Israel, RFA, Bélgica, Yugoslavia, URSS, Filandia y Grecia, en el que cada jornada descansaba uno.

    B: España, Italia, Polonia, Turquía, Suecia, Bulgaria.

    Se hizo liguilla y los dos mejores de cada grupo se cruzaban en aspa en semifinales.

    En el grupo A, el enfrentamiento estrella fue el Yugoslavia-URSS. En ambos equipos destacaban ya jugadores que luego nos serían conocidos, aunque las hemerotecas les dan nombres curiosos. Estaban Aleksander Petrovic o Vukosavlgevic (sic) en Yugoslavia, y Takazanov (sic), Lopatov, Deziugin (sic), Gusev, Tkachenko, Belosteiriney (sic) o Kobzev en la URSS. El partido lo ganaron los soviéticos 72-71, con gran actuación de Gusev y Tkachenko. La URSS quedó primera invicta y Yugoslavia segunda, con una derrota. Hacer notar que en Grecia jugaba un viejo conocido, un tal Chianakis (sic), que ya podéis saber de quién se trata.

    En el grupo de España hubo más emoción. La selección sufrió mucho con Suecia, Polonia y Turquía a las que se ganó después de remontadas basadas en la casta y en las distintas defensas que Pinedo iba proponiendo, desde la 1-3-1, la 2-3 y alguna presionante a la desesperada. España gano los dos encuantros clave contra Bulgaria con facilidad y contra Italia, que era la otra gran favorita del grupo, por 67-63, con gran actuación de Iturriaga con 25 puntos, bien secundado por Querejeta y Costa. En el encuentro con los italianos no podía faltar la tangana habitual, en la que hubo tres descalificados, López Rodríguez, Stefano y Del Monte. En la selección italiana estaban los más tarde conocidos, Gilardi y Zampoloni (sic). Sin embargo, quedaron terceros al perder con los búlgaros entre los que destacaba un anotador compulsivo Arabadjiyski. Al final, España fue primera invicta y Bulgaria se calsificó por delante de Italia.

    En resumen, las semis fueron URSS-Bulgaria y Yugoslavia-España, reedición de la final de hacía dos años. Los soviéticos arrasaron a los búlgaros 107-62, en una demostración clara del rodillo rojo en una actuación coral ante la que Arabadjiyski opuso 26 puntos. En la otra semi, Yugoslavia y España ofrecieron un partido igualado, en la que la mayor calidad de los plavi en los momentos finales los hicieron vencedores por 78-68. En el descanso España ganaba 38-36 basados en una gran defensa. En la segunda parte, la diferencia de altura entre ambos equipos (sólo Romay y las defensas zonales podían hacerles frente) decantaron el partido para los yugoslavos. Eso sí, a falta de pocos minutos para el final el partido estaba aún en el aire con 60-59. La calidad al final se impuso. Charly López Rodríguez (17) e Itu (16) fueron los mejores españoles, acompañados por Epi y Costa.

    En el partido por el tercer y cuarto puesto, España volvía a enfrentarse a Bulgaria. Es del único partido en el que he encontrado un quinteto inicial, pero dudo que fuese el que más jugara en el campeonato, porque los números de Iturriaga, López Rodríguez y Querejeta a lo largo del campoenato dicen que fueron de los mejores. El quinteto inicial en la semifinal fue Solozábal, Ansa, Ferrer, Epi y Romay. La defensa 1-3-1 por lo visto no estuvo bien y, a pesar de que Pinedo la mantuvo todo el partido, fue a partir de la salida en el minto 13 de Itu, López Rodríguez, Querejeta y Gaínza cunado mejoró el equipo remonatando las primeras ventajas iniciales búlgaras. Después del descanso (41-38 España), la segunda parte fue mucho más fácil y con un parcial 23-2 se escaparon para ganar 89-72. Hasta el local Quino Salvo entró ante la petición del público de Santiago.

    En la final, era ligeramente favorita la URSS, pero el carácter yugoslavo no permitió una segunda victoria soviética. La URSS, o te mataba cual rodillo o si les creabas dudas, podía liarse y perder el partido. Y así sucedió. Sorprendió Yugoslavia con una defensa mixta, dos al hombre y tres en zona lo que le dio las primeras ventajas. A partir del minuto 15, la URSS tomó el mando y estuvo ganando hasta bien entrado el segundo tiempo, pero a partir del minuto 10 de la segunda parte, el base yugoslavo Vukosavlgevic empezó a dominar el ritmo y con sus robos de balón impulsó a su equipo a la victoria 92-83, a pesar de los 30 puntos de Tkachenko. Por cierto, según las crónicas, el público gallego estuvo con los yugoslavos todo el partido. Parece ser que el origen de este favoritismo fue que en el partido que enfrentó a los soviéticos con Israel en la primera fase, al cruzarse los tradicionales obsequios entre las plantillas, los soviéticos no aceptaron los de Israel y los despreciaron, con lo que se ganaron la antipatía de los aficionados gallegos de ahí en adelante.

    El quinteto ideal del campeonato se hizo por votación, saliendo elegidos el búlgaro Arabadjiyski (16 votos), el yugoslavo Vukosavlgevic (15), el gigante soviético Tkachenko (14), Iturriaga (con 12) y el también soviético Kobzev (con 10). Por cierto, que justo después de este campeonato, Juanma López Iturriaga ficharía por el Real Madrid.

    PD: ¿Esto vale por un post, Flagrant? 🙂

  14. Greatmike, gracias.

    En cierto modo, conceptos nuevos son difíciles de asumir cuando llevas viendo otros durante toda la vida. Creo que a todos nos pasa. En cuanto a lo que Aíto pueda decidir hacer, creo que es como Nelson Muntz a ojos de Lisa Simpson, un acertijo encerrado en un misterio dentro de un enigma, parafraseando a Churchill cuando hablaba del papel de la URSS al estallar la WWII.

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  17. La situación de algunos clubes en ACB está volviéndose muy complicada. En el primer comentario, Jballard recordaba el caso del Joventut y también la manera en que los equipos que cuna circundaron la comarca, fueran desapareciendo. Ayer, en El País, Jordi Villacampa afirmaba esto:

    ” Cuando era jugador, estaban el Granollers, el Lleida, el Girona… Ahora, además del Barcelona, solo quedamos el Manresa y nosotros y en unas condiciones muy difíciles. En otras ciudades, los clubes tienen un modelo de negocio muy diferente. Está el modelo único del Valencia, con un máximo accionista que ha invertido su dinero y funciona bien. Los otros son modelos con mucho apoyo de las instituciones y ahora las subvenciones desaparecen o se reducen muchísimo”

    Extraído de aquí:

    http://www.elpais.com/articulo/deportes/negocio/insostenible/elpepudep/20110313elpepudep_38/Tes

    Por cierto, el titular es “Este negocio es insostenible”. A mí lo que más me interesa es el debate que intenta introducir acerca del papel de los clubes formadores y el modelo FEB de aprovechar ese trabajo.

  18. El deporte profesional acostumbra a vivir en el alambre. Las dificultades económicas están en la raíz del lío con la negociación colectiva tanto en la NFL como en la NBA. Las franquicias pierden dinero allí y los clubes lo pierden aquí. En cuanto las administraciones públicas han recortado el aporte presupuestario, muchos equipos se han visto en dificultades. Lo que dice Villacampa es acertado, y pertinente además: el negocio no se sostiene. Estamos en un momento difícil para el futuro del baloncesto español. Mucho más de lo que la gente se imagina.

    El único organismo del baloncesto español que atraviesa una buena situación financiera es la FEB. Y es lógico que así sea, puesto que puede explotar la imagen de los mejores jugadores nacionales. Son los clubes los que financian esencialmente la formación de jugadores, pero es la FEB la que atrae a los patrocinadores. ¿Quién formó a Gasol, a Navarro, a Rudy, Ricky, Felipe…? Sin duda, la FEB colabora en la formación del jugador con sus programas de detección y seguimiento, con sus concentraciones, con los centros de tecnificación –no quiero restarle mérito al excelente trabajo que hace–, pero el trabajo del día a día con el jugador lo siguen realizando básicamente los clubes. Por tanto, necesitan financiación para sostener esa estructura, y la necesitan también para algo igualmente importante: sostener un competición como la ACB que proporciona el entorno adecuado para el desarrollo del jugador. Sin canteras bien trabajadas y sin una liga nacional de primer nivel, es muy difícil que la selección de un país consiga resultados brillantes

    Últimamente el BBVA ha desembarcado en casi todos los espacios deportivos españoles, patrocinando la información de la NBA; es decir, ‘compra’ tiempo para que se hable de la NBA en los programas deportivos. Y yo me pregunto: si el poco tiempo que se dedica a informar sobre baloncesto en esos medios lo acapara la NBA a golpe de talonario, ¿cómo van a hacerse ‘visibles’ los patrocinadores de los equipos ACB? La ecuación es bien sencilla: si no hay ‘visibilidad’, no hay financiación, y sin financiación, no hay deporte profesional de élite. Dependeremos de los que los clubes de fútbol quieran dedicar a sus canteras de baloncesto, de lo que la FEB pueda abarcar o de que el dinero público vuelva a los clubes en un futuro. La realidad actual es que los clubes que mejor han trabajado la cantera en España –el Joventut uno de ellos– ni son secciones de clubes del fútbol, ni han recibido grandes aportaciones de las instituciones. Para estos clubes, una crisis de finaciación como la actual es especialmente grave.

    Pensar que la FEB puede encargarse en solitario de producir jugadores es no conocer como funciona el baloncesto en España. Y pensar que va a venir la NBA o el BBVA a hacerlo es todavía ser más iluso. Se avecinan tiempos muy duros, me temo. El que avisa no es traidor.

  19. Vaya, qué cosas. Los tentáculos del Flagrant’s crecen…

    Por cierto, esta imagen la descubrí hace poco:

    El segundo por la izquierda es Adolfo Sada, padre de Víctor, y el cuarto (número ocho) Manolo Flores muy joven. Naturalmente el siete es el maestro. Qué pantaloncitos blancos…

  20. me gustaria contactar con el autor del post, no se si leerá los comentarios después de tanto tiempo….pruebo suerte

  21. Cuando enmeras la plantilla de la Penya a la que llega Moka Slavnic, te olvidas de Jordi Ribas, padre de Pau Ribas, actual jugador del Valencia Basket.
    Y en algun comentario posterior dices que Comas fue el primer entrenador en poner en cancha a un quinteto de más de dos metros… y pones a Quim Costa!!! ¿Lo dices en serio?

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